ASFIXIA POR INMERSIÓN: 70% DE CASOS EN MENORES ESTABA SIENDO SUPERVISADO POR ADULTOS

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Cheerful children rejoicing, jumping, swimming in pool. Copy space

El verano, las altas temperaturas y las vacaciones, son el escenario ideal para que las familias elijan panoramas o destinos que incluyen agua, como las playas de la región de Tarapacá. Sin embargo, si hay niños, estos destinos pueden ser peligrosos si no existe constante vigilancia.

Cada año en nuestro país, se registran más de 340 ahogamientos, y más del 50% de ellos se produce en piscinas particulares, según cifras del Minsal. En Chile, la asfixia por inmersión es la primera causa de muerte en niños entre 1 y 4 años, donde el 70% de ellos estaba siendo supervisado por un adulto al momento del accidente.

Los principales lugares donde suelen ocurrir los accidentes de ahogo son: 55% en piscinas en casas, 6% en piscinas públicas, 1,5% en tinas de baño, 1,5% en tranques y 1,5% en el mar, entre otros. En este sentido por cada fallecido por ahogo, existe uno a 4 hospitalizados por esta causa, donde el 70% de éstos no manifestará lesiones ni secuelas en el futuro, pero un 20% puede quedar con secuelas.

En este contexto, el jefe de Urgencias de Clínica Tarapacá, Dr. Gonzalo Rojas, define la asfixia por inmersión como una insuficiencia respiratoria producida por inmersión en un medio acuoso, lo suficientemente grave como para necesitar maniobras de soporte vital en el lugar y luego ser transportado a un servicio de urgencias. La cantidad de agua requerida para ahogarse son 5 centímetros de altura.

Según el profesional, “jugar en el agua puede ser muy divertido, sobre todo en verano debido a las altas temperaturas. Sin embargo, es muy importante la supervisión de un adulto en todo momento, ya que los casos de asfixia por inmersión ocurren cuando el adulto a cargo desvía su atención”.

Respecto a la incidencia de estos casos, el especialista explica que suelen ser mayoritariamente varones, dado que son más arriesgados y osados. En tanto, el Dr. Rojas explica que los factores de riesgo también se dan en “niños que tienen enfermedades secundarias, ya sea epilepsia, trastorno del espectro autista y quienes padecen algunas arritmias específicas”.

En este contexto, el Dr. Gonzalo Rojas cree que es necesario una cultura de aprendizaje en torno a este tema, ya que “un niño no se puede bañar en cualquier lugar, hay muchos lugares demarcados con prohibición del baño”, por lo que hay que ser conscientes de esto para evitar accidentes.

Por otra parte, también es importante tomar todas las precauciones posibles para que estos accidentes no ocurran, tales como: instalar rejas de seguridad, la cual debe cubrir toda la piscina, cuya altura tenga entre 1 mt y 1 ½ mt; que el acceso de entrada a los menores sea lo más difícil de abrir para un niño. Además, de que esta infraestructura no tenga barras horizontales que permitan al menor escalar.

Sumado a esto, el uso de chaleco salvavidas obligatorio en menores de 4 años, clases de natación son ideales, pero siempre se debe contar con la supervisión de los padres o de un adulto, esto también incluye a los niños y adolescentes de 14 a 18 años”.

¿QUÉ HACER EN CASO DE UNA ASFIXIA POR INMERSIÓN?

 

Una de las recomendaciones más importantes es que los niños estén supervisados por adultos en todo momento. Sin embargo, los accidentes pueden ocurrir en cualquier momento, por lo que el jefe de Urgencias de Clínica Tarapacá, Dr. Gonzalo Rojas, señala que una de las medidas de prevención es enseñar el respeto por el agua.

Por otra parte, realizar a tiempo maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP), tiene un mayor impacto en la recuperación de un paciente que ha sufrido asfixia por inmersión. “En tan sólo 27 segundos un niño comienza a ahogarse, por lo que debe haber cero distracciones por parte de los adultos. También es relevante que padres o cuidadores cuenten con un curso o capacitación en maniobras de RCP básico” puntualiza el profesional.

Por lo mismo, explica que lo importante es sacar lo más pronto posible al menor de la piscina, dado que los casos que más diagnósticos complejos presentan es cuando el tiempo de inmersión supera los 6 minutos, y donde existe un retardo en las maniobras de reanimación

En el caso de que ocurra un accidente, el Dr. Rojas señala que hay que mantener la calma y pedir ayuda a viva voz. Además explica el paso a paso para ayudar a una persona que ha sufrido asfixia por inmersión:

    1. Primero se debe poner a la persona acostada de espalda sobre una superficie dura. Ver si éste está respirando. Luego, despejar la vía aérea, sobre todo de la lengua, ya que a veces puede obstruirla. Si está acompañado, que otra persona pida ayuda mientras usted reanima.
    2. Si está respirando poner de lado, a fin de ayudarlo a botar el agua.
    3. Si no está respirando, se inicia la reanimación con respiración boca a boca, soplando aire por la boca de la persona ahogada para suministrar oxígeno a sus pulmones. Repetir dos veces.
    4. Iniciar masaje cardiaco con el objeto de mantener la sangre circulando. Para esto, debe colocar la base de una mano en el centro del esternón y aplicar presión hacia abajo de tal modo que se comprima el pecho. Realizar 30 compresiones de manera rápida, con una frecuencia de 100 por minuto de forma rítmica y permitiendo que el tórax vuelva a expandirse después de cada compresión, sin parar.
    5. Volver a dar respiración boca a boca.
    6. Repetir esta secuencia cinco veces, lo que equivale a alrededor de dos minutos, antes pedir ayuda y llamar al servicio de emergencia o concurrir a una unidad de Urgencia.
  • Continuar con la reanimación cardiopulmonar hasta que la persona se recupere o llegue ayuda.

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