Si hay en Vallenar un personaje con más historias que el mítico Pedro Urdemales y que, además, resulta entretenidísimo escucharlo, éste no es otro que Jorge Núñez Aguirre, conocido por todo el mundo como “Gato” Núñez.

 

No había quién no lo saludara y entablara diálogo cuando caminaba por el centro de la ciudad hasta un tiempo atrás. Hoy, debido a su edad, a un problema de sordera y, sobre todo, al covid, la familia prefiere que no salga de su casa y permanezca a buen resguardo, revisando sus antiguos negativos fotográficos o escuchando las cassettes de tangos que tanto disfruta.

 

De partida, no debió ser “Aguirre”, sino que “Osorio”. Todo comenzó con la llegada a Vallenar de su abuelo materno Manuel Osorio Bedoble, administrador de la hacienda Longomilla, quien contrajo matrimonio con la atacameña Rosa Aguirre de cuyo enlace nacieron varios hijos e hijas.

 

 “Cuando mi padre (Andrés Núñez Barrios) se fue a casar con mi madre, figuraba como Lucía Aguirre Osorio y debió haber sido Osorio-Aguirre. Mi taita le preguntó al oficial civil cuánto demoraba el cambio de apellido y le respondió que como tres meses. Entonces, mi taita dijo: “No, no… no tengo tanta paciencia, así es que casémonos altiro no más”. Todos los hermanos de mi madre son Osorio Aguirre, excepto ella.

 

Como dato curioso, aporta el dato que el hermano de su abuelo materno, Ramón Osorio, era uno de los más acaudalados vecinos de Copiapó, al punto que regaló los terrenos para la construcción de la Escuela de Minas en 1857.

 

Print Friendly, PDF & Email

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here