Cerca de 30 personas participaron en una caminata patrimonial y ambiental organizada por la Oficina de Turismo y Patrimonio, que permitió conocer la flora del desierto costero y valorar la riqueza natural de la cordillera de la Costa.
El viernes 16 de octubre, la Municipalidad de Alto Hospicio, a través de su Oficina de Turismo y Patrimonio, realizó una visita guiada al Cerro Aldea, ubicado en el sector de El Boro, para conocer y apreciar el fenómeno del desierto florido que se ha manifestado en el territorio comunal tras las precipitaciones registradas durante agosto de este año.
La jornada reunió a cerca de 30 participantes, entre vecinos de Alto Hospicio, integrantes de los Voluntarios por el Patrimonio y funcionarios municipales. La actividad se desarrolló entre las 09:00 y las 12:00 horas, contando con el apoyo de la Unidad de Buses Municipales para el traslado de los asistentes.
Durante la caminata, los participantes recorrieron las laderas del Cerro Aldea, sorprendidos por el verdor del paisaje y la presencia de flores en un entorno habitualmente caracterizado por su aridez. Para muchos de los asistentes, esta fue su primera experiencia observando un fenómeno de estas características en la comuna.
El recorrido fue guiado por Nicolás Prado, antropólogo de la Oficina de Turismo y Patrimonio, quien explicó los procesos naturales que permiten la aparición de vegetación en el desierto, abordando las lluvias de agosto, la latencia y germinación de semillas y el potencial ecológico de la cordillera de la Costa para albergar una biodiversidad adaptada a condiciones ambientales extremas.
Durante la actividad se presentaron distintos grupos de plantas presentes en el sector, identificados preliminarmente como Nolana sp., Tetragonia sp. y Cistanthe sp. Los participantes pudieron conocer sus características, reconocerlas en el paisaje y comprender algunas de las estrategias que permiten a estas plantas desarrollarse en ambientes desérticos.
La jornada también generó espacios de conversación e intercambio de conocimientos. Los asistentes realizaron preguntas, fotografiaron las flores y compartieron recuerdos y antecedentes sobre otros episodios de precipitaciones extraordinarias en el norte de Chile, vinculando la observación del paisaje con la memoria y la historia ambiental del territorio.
Asimismo, se entregaron recomendaciones para proteger este delicado ecosistema, haciendo especial énfasis en evitar la extracción de flores y el pisoteo de la vegetación, permitiendo que las plantas completen sus ciclos de desarrollo y reproducción.
La actividad forma parte del programa habitual de salidas patrimoniales y educativas que desarrolla la Oficina de Turismo y Patrimonio, orientado a acercar a la comunidad a los distintos espacios de interés histórico, cultural y natural de Alto Hospicio.
Más allá del fenómeno del desierto florido, la visita permitió reconocer a la cordillera de la Costa como el espacio geográfico sobre el cual se emplaza Alto Hospicio y como un hábitat que alberga una biodiversidad propia, muchas veces desconocida por sus habitantes.
A través de estas iniciativas, la Oficina de Turismo y Patrimonio busca fortalecer el conocimiento de la comunidad sobre su territorio, promoviendo el reconocimiento, la valoración y el resguardo del patrimonio natural que forma parte de la identidad de Alto Hospicio.








